jueves, 30 de mayo de 2013

Pollo con salsa de mango

Creo que al final me voy a quedar con una etiqueta nada más para todas las recetas que suba, "exótico" que es como me gusta a mi la comida. Que no, que no, que es broma, lo que pasa es que ayer me sobró mango, y una que intenta comer sano y esas cosas, pues pensó en qué podía hacer con el mango sobrante y que me ayudase a mi con la operación bikini. Que no se vosotros pero en un mes pienso estar tostándome en la playa, así que me tengo que dar prisa con eso de ponerse a punto.



Bueno el caso es que quería hacer algo con el mango, con pocas calorías y salió esta receta simple, rápida, fácil y sana. ¿Qué más se puede pedir? Yo la receta la hice con Thermomix, pero si no tenéis Thermomix, pues trituráis con la batidora de toda la vida y cocéis el arroz en un cazo sin más.

La próxima receta intentaré que sea algo más tradicional, pero la verdad es que me gusta mucho la cocina internacional y suelo preparar algo nuevo muy a menudo. Así que de momento, aquí os dejo este pollo con sabor agridulce.

Pollo con salsa de mango
 




Ingredientes para 4 personas

- 350 gramos de arroz basmati
- 4 filetes de pollo (aunque esto va según lo que comáis en casa, en mi casa de Madrid serían por lo menos 7, jajaja)
- 2 mangos
- 1 pastilla de caldo de verduras disuelta en 200 mL de agua
- 2 cucharaditas de miel (cuanto más oscura mejor)
- 4 cucharaditas de zumo de limón
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

Preparación

1. Pelamos el mango y lo echamos en el vaso de la Thermomix en trozos grandes junto con el caldo de verduras, la miel y el zumo de limón. Programamos velocidad progresiva 5-7-10/1 minuto hasta que esté bien triturado. Echamos en un recipiente y reservamos.

2. Aclaramos un poco el vaso (no hace falta que quede super limpio) y echamos 800 mL de agua, 1 cucharadita de sal y un chorro de aceite de oliva, colocamos el cestillo en el vaso y programamos 7 minutos/100 grados/velocidad 1.

3. Pasado este tiempo, y sin abrir el vaso programamos 15 minutos/100 grados/velocidad 4 e introducimos el arroz por el bocal. Cocemos el arroz moviendo de vez en cuando, si al acabar el tiempo el arroz no está a nuestro gusto, seguimos cociendo unos minutos más hasta que esté como nos guste.

4. Mientras tanto salpimentamos los filetes de pollo y los hacemos en una sarten algo profunda hasta que esté doraditos. Una vez hechos los filetes, incorporamos la salsa de mango a la sarten, salpimentamos de nuevo al gusto y cocemos a fuego bajo removiendo durante unos 5 minutos.

5. Sacamos el arroz blanco de la Thermomix y servimos en un plato con el pollo y la salsa de mango por encima de los filetes. ¡Que aproveche!

miércoles, 29 de mayo de 2013

Ensalada de espárragos trigueros y mango

ME ENCANTAN los espárragos. De verdad, me ENCANTAN. De cualquier manera, cocidos, a la plancha, de lata, fríos, calientes... es que me apasionan. Aquí en Alemania, por allá en Abril (o más bien Mayo con la rasca que ha hecho) las calles se llenan de puestecillos de hortelanos que venden sus propias fresas y espárragos blancos. Me ENCANTA también cuando abren, los espárragos que venden son de verdad para verlos, tendrán por lo menos 4 o 5 centímetros de diámetro, vamos una pasada. No se vosotros, pero yo no estaba acostumbrada a verlos así en España, conocía los de lata, y los verdes. Aquí los verdes son más difíciles de encontrar, ya que están a la venta un par de meses, y cuando se acaba la temporada, toca esperar hasta el año que viene. Sí ya se que es lo normal y lo natural, ¡pero es que yo soy una impaciente! Aunque bueno, mirándolo bien, seguramente ahí esté la gracia ya que "lo bueno, si breve, dos veces bueno".


Aunque es una pena que no podamos disfrutar más tiempo de este pedazo de manjar, ¿no creéis? se dice que rejuvenece ya que es rico en ácido fólico y además viene muy bien para ponerse morenitos ya que tiene un alto contenido en betacarotenos (aunque por aquí con el poco sol que hace, por muchos espárragos que me coma lo llevo clarinete...). Y qué decir de lo diuréticos que son gracias a la arginina y la asparagina (aunque lo del olor al ir al servicio se debe al ácido asparagúsico y la S-metilmetionina, sí, se que alguna vez te lo has preguntado y por eso te lo cuento :-P ). No me diréis que no son una maravilla, y lo mejor de todo, es que están riquísiiiiiiiiimos.

Así que, para que estéis guapos y guapas, os presento esta receta súper original y que a mi me ENCANTA (cómo no). Tenéis que probarla porque os aseguro que os sorprenderá, ¡ya me contaréis!

Ensalada de espárragos trigueros y mango




Ingredientes (para 4 personas)

- 1 kilo de espárragos trigueros
- 200 g de queso fresco de cabra
- 1 chili rojo
- 2 cebollas rojas
- 1 mango
- 2 limas
- 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
- 5 cucharadas de aceite de oliva
- Pimienta
- Sal
- Azúcar moreno

Preparación

1. Lavamos los espárragos, le cortamos la parte dura del final y los echamos a una olla con agua salada hirviendo. Los coceremos durante 2 o 3 minutos, pasado este tiempo escurrimos y aclaramos con agua fría hasta que se queden frescos.

2. Pelamos el mango y la cebolla y lo cortamos en tiras alargadas y finas. Cuando estén fríos los espárragos los cortamos en trozos de unos 3 cm con corte en diagonal. Mezclamos todo en una fuente.

3. Preparamos la vinagreta: exprimimos el zumo de las limas, y rallamos la piel de una de ellas y se lo incorporamos al zumo. Abrimos el chili por la mitad, le quitamos las pepitas y cortamos en aros muy finos y también se lo echamos al zumo. Ahora añadimos el vinagre, una cucharadita de azúcar moreno, sal y pimienta y mezclamos hasta que esté bien integrado.

4. Aliñamos la ensalada con la vinagreta, el aceite de oliva y el queso de cabra que habremos desmenuzado. Salpimentamos de nuevo en caso de necesitarlo, removemos y servimos.

martes, 21 de mayo de 2013

Sopa de coco y pollo (con y sin Thermomix)

Hacerle una foto decente a esta sopa no fue fácil. Creédme. Y mucho menos para una novata como yo, que además tiene que lidiar con una iluminación por lo general bastante deficiente por aquí, en las Teutonías.

Pero la verdad, es que la sopa tampoco es que sea una sopa bonita, y tampoco tenía perejil para darle un toque arguiñano-decorativo, ¡qué se le va a hacer!

Pero bueno, no os dejéis llevar por su aspecto simplón, esta sopita a parte de estar muy rica (os gustará si os van los sabores exóticos), es baja en carbohidratos, por lo que es perfecta para una cena ligera si queréis guardar la línea (o lo que quede de ella) y encima ¡se hace en un pis-pas! Vamos a ello entonces.

Sopa de coco y pollo




Ingredientes para 4 personas

  • 1 cebolla
  • 1 chili fresco
  • 20 g de jengibre fresco
  • El zumo de una lima
  • 500 g de pechuga de pollo cortada en dados (tiene que ser lo suficientemente pequeños para que nos lo podamos comer sin usar cuchillo, o sea, tamaño "bocado")
  • Sal 
  • Pimienta
  • 1 cucharada de aceite
  • 400 mL de leche de coco sin azúcar añadido
  • 400 mL de agua
  • 1 pastilla de caldo de ave
  • 2 cucharaditas de salsa de soja
  • Opcional: 200 g de champiñones partidos por la mitad

Preparación con Thermomix

1. Metemos la cebolla en el vaso de la Thermomix y programamos 3 segundos/velocidad 5. Abrimos el vaso y bajamos los restos de cebolla que se hayan quedado en el vaso. Incorporamos el chili que habremos cortados en aritos finos (y los champiñones si os gustan), echamos una pizca de sal para que la cebolla suelte el agua, la cucharada de aceite y programamos 5 minutos/100 grados/velocidad cuchara.

2. Pasado este tiempo incorporamos el pollo que habremos salpimentado previamente, el agua, la leche de coco, el jengibre cortado en daditos pequeños (¡atención! no os paséis de la cantidad de jengibre porque si no, no hay quien se coma la sopa de lo ácida que se pone) y el zumo de lima y programamos 5 minutos/giro a la izquierda/velocidad cuchara/100 grados.

3. Ahora introducimos por el vocal la pastilla de caldo y programamos 12 minutos/giro a la izquierda/90 grados/velocidad cuchara.

4. Pasado este tiempo, echamos la salsa de soja, rectificamos de sal y pimienta y programamos 5 segundos/giro a la izquierda/velocidad 3. Servimos en tazones y ¡a comer!

Preparación sin Thermomix

1. Picamos la cebolla fina, (si os gustan, cortamos los champiñones por la mitad) y el chili en aros finos y lo echamos todo en una cacerola con el aceite caliente y una pizca de sal. Sofreímos a fuego medio durante 2 o 3 minutos.

2. Pasado este tiempo incorporamos el pollo salpimentado cortado en dados, el jengibre picado (medid bien la cantidad de jengibre, ya que si no, podéis tirar la sopa por el water), la leche de coco, el agua y el zumo de lima, y llevamos a ebullición.

3. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego y añadimos la pastilla de caldo y cocemos a fuego bajo durante unos 15 minutos teniendo cuidado de que no hierva demasiado, porque se nos puede salir de la olla, así que no paramos de remover constantemente (si véis que se os evapora mucho el agua, podéis recitificad hasta que se os quede a vuestro gusto, pero nunca tapéis la olla).

4. Cuando ha finalizado la cocción, añadimos la salsa de soja, rectificamos de sal y pimienta, mezclamos bien, y servimos.



domingo, 19 de mayo de 2013

Käsekuchen - Pastel de queso estilo alemán (Thermomix)


Mi primer año en Alemania lo pasé siendo au-pair. Vivía con una familia alemana-española, y cuidaba de los niños mientras aprendía alemán. Esta tarta la probé la primera vez durante esta época porque el padre la preparaba muy a menudo, ¡y desde la primera vez, me encantó!

 

  
Es muy cremoso y nada empalagoso, y aunque hay que dejarlo reposar una noche en la nevera, os aseguro que la espera ¡merece la pena! Yo este le he decorado con mandarinas, porque así era la primera vez que lo vi, pero si no os gustan, las quitáis o poneis otra fruta.




También podéis mezclar la masa con mandarinas si es que os gustan mucho mucho las mandarinas (no es mi caso) jejeje. En cualquier caso, ponéos manos a la obra y tendréis un postre/merienda/tentempié muy fácil de hacer, ligero y buenísimo!

Käsekuchen con base

Ingredientes para un molde de anillo 
desmontable de unos 18 cm

Para la base:
115 g de harina
65 g de azúcar
65 g de mantequilla
1 huevo
2 sobres de azucar vainillado
1 sobre de levadura química

Para el relleno:
500 g de queso Quark
150 g de azúcar
1 sobre de pudding de vainilla (si no encontráis, podéis probar con dos sobres de cuajada + 1 sobre de azucar vainillado...¡pero mejor con el pudding!)
50 g de aceite de girasol
300 g de leche
2 huevos
Gajos de mandarina (natural o en conserva) al gusto
Opcional: ralladura de piel de limón o aroma de ron (yo le echo limón)

Preparación:

1. Echamos todos los ingredientes de la base en el vaso de la Thermomix y programamos 1 minuto/velocidad 4-5. Si pasado el minuto tocamos la masa y está pegajosa o demasiado blanda, echamos un poco de harina y volvemos a amasar unos segundos en la Thermomix a velocidad 4-5. Debe quedar una masa homogenea y manejable.

2. Sacamos la masa y hacemos una bola que colocaremos en el fondo del molde previamente engrasado con aceite o mantequilla. Ahora extenderemos la masa con los dedos por el fondo del molde y por los laterales hasta arriba y con cuidado de que no queden huecos. Reservamos.

3. Sin lavar el vaso, echamos todos los ingredientes del relleno excepto el queso Quark y la mandarina y programamos 1 minuto/velocidad 4. Ahora añadimos el queso Quark y programamos 1 minuto/velocidad 3.

4. A continuación vertemos esta masa (el relleno) en el molde encima de la base. Si queremos muchas mandarinas podemos mezclar con la masa, si no, una vez hemos vertido la masa en el molde, colocamos unos gajos con cuidado a modo de decoración.

5. Metemos en el horno que habremos precalentado a 175 grados con ventilador durante una hora. ¡Atención! Vamos observando como va el pastel (veremos que sube un poco de volumen, pero no os preocupéis que al sacar el pastel del horno volverá a bajar). En cuanto comience a dorarse la parte de arriba, cubrimos con cuidado con papel de aluminio, ya que si no, se nos pondrá negra.

6. Pasada la hora, dejamos enfriar (¡sin desmoldar!) a temperatura ambiente, y una vez frío metemos a la nevera un mínimo de 5 horas (mucho mejor si dejamos pasar toda la noche). Después podremos entonces desmoldar el pastel ¡y comérnoslo! ¡Guten Appetit!